20 de agosto de 2009





De vez en cuando vos salís y, con astío,
te sentís tras un disturbio sexual tan poco sensual.

Y es tu respiración entrecortada,
ansiedad de buscar y no ver nada que añora regresar a primaveras pasadas.
Y caminas como una zombie por la avenida, acelerada,
aturdida, tras un tesoro que, te llevó media vida.
Seguís buscando en un imperio caridad y solo hay almas mesquinas.
¿Dónde habrá luz en la cuidad capaz de iluminar tus sombras?.

¿Qué habrá detrás de tanta crueldad?¿Podrán desactivar las bombas?
Cuando podés te la crees y ensayas una sonrisa frente al espejo
aunque en la calle es un talismán obsoleto.
Y buceas en el absismo de ti misma y te mirás disminuída por un prisma,
así es como te ves cuando no te querés.





No hay comentarios:

Publicar un comentario